Miércoles, 28 de octubre de 2009

.... Supongamos que miento, supongamos por un momento que miento y que esta noche no digo quien soy, que reniego de mi misma, que simplemente salgo a la madrugada con una mascara perfecta, una mascara que me oculte de las miradas y la curiosidad de hombres con planes también perfectos... Si esta noche no revelo mis debilidades, sobreviviré al infortunio, tal vez si no digo mi nombre cambiare mi destino, hoy... yo misma escribiré mi historia...

    Esta noche buscare en mi armario y tomaré ese vestido que guardo solo para mi, mi disfraz de catwoman, ese que transforma mi personalidad hasta el punto de anular la antigua... de borrar lo malo que hay en mi.

 Ese traje que se ajusta y se une a mi, convirtiéndose en piel de pantera, que me llena de una pasión animal y un instinto felino que me hace ser ágil y elegante, me muevo sigilosamente en las sombras y es que esta segunda piel me hace sentir mas valiente, mas misteriosa, mas poderosa y como gata en los tejados me permite ver desde lejos este mundo de papel, a veces frívolo y decadente, pero intrigante al fin y al cabo, y armada con la mejor de mis sonrisas de color carmesí recorreré el bulevar en busca de un rostro diferente, tal vez una mirada, tal vez solo un anhelo...

   Siento el embutido traje negro como un guante, mi escote con la cremallera justo hasta el limite, enseñando mas de mi piel blanca de lo que la verdadera Igraine haría, tal vez no es cuestión de borrarla del todo, pero aunque fuera capaz de hacerlo, seguro que ella lucharía con garras y dientes por salir... y terminaría manteniendo el control… pero esta noche no quiero control, no quiero pensamientos terrenales no quiero pensar en mi autentica yo, porque a veces vivir una mentira, es los mas parecido a vivir  una vida.

   No quería promesas de amor, no quería poder, solo sentir... solo saber, tener el convencimiento de que el aire que respiraba era real, aunque todo lo demás no existiera y fuera solo fruto de una ensoñación...

Los pasos resonaban en la callejuela vacía, el sonido hipnótico de mis tacones, al ritmo de mis caderas se volvió ensordecedor y como llevado por un pánico inexplicable comencé a acelerar el paso hasta llegar callejeando a una avenida llena de gente, el ruido lo inundó todo y me sentí envuelta en el acogedor murmullo de voces en la puerta de aquel bar. Mi mirada recorrió el lugar hasta llegar al hombre de tez oscura en la puerta, sus musculoso cuerpo y su rictus frió denotaba autoridad y con un leve asentimiento me permitió adentrarme en la obscura caja de música, donde todos bailaban llevados por un ritmo delirante, recorrí el camino hacia el baño donde retoque el rojo de mis labios y tras volver al calor y la humedad de los cuerpos de la pista de baile observe aquellos cuerpos sudorosos. Se movían sinuosamente al son de la canción y las miradas lascivas recorrían los diferentes ambientes y personas que danzaban frenéticas y como poseídas por un espíritu súcubo, que les llevaban cegados,  por el camino de la perdición…

 

Mis manos recorrieron mi cuerpo y sin poder impedirlo tuve un impulso y simplemente lo seguí, la mano bajo la cremallera y mis dos pechos relucientemente pálidos quedaron casi por completo al aire, solo los pezones quedaban totalmente tapados, camine por la pista y una nueva canción sonó… era mi canción, cerré los ojos y mi cuerpo cayó en el mas profundo de los trances y mientras movía caderas y glúteos al son de la música mis manos acariciaban mi pelo y cuello, me sentía valiente y deseada y aquello me animo a continuar, mi cabello rojizo caía en cascada sobre mis hombros y mis piernas seguían el ritmo que mi deseo dictaba hasta que vi aquellos ojos….

Me paré en seco y cuando retome el movimiento este se volvió mas intenso y profundo, menos rápido y con más sentimiento, ahora bailaba para aquella mirada… aquellos ojos azules…

Eran de color  azul índigo y penetrantes como abismos en el espacio, me miró fijamente desde el otro lado… y a pesar de todos lo que se interponían en medio y es que aunque aquello estaba atestado, con leves movimientos, consiguió no perderme ni un segundo de vista… sus ojos parecían hipnotizantes y sus labios sufrieron bajo su propia mordedura. Fui testigo de su deseo… su irrefrenable deseo por mi.

Continué bailando pero solo para sus ojos, solo para aquellos penetrantes ojos que parecían recorrer todo mi cuerpo sin dejar ni un resquicio sin memorizar, sentía sus oleadas de deseo, caminó lentamente hacia mí y me gire ofreciéndole mi trasero en movimientos circulares, la locura y el desenfreno eran mis objetivos y aunque mi autentica yo se resistiera, sin duda en el fondo también deseaba dejarse llevar. Cerré los ojos  levantando el rostro hacia arriba buscando un poco de aire fresco… algo imposible en aquel lugar, baje el rostro y cuando finalmente los abrí observé como sus cabellos dorados, le conferían un aspecto angelical, mientras se acercaba con paso decisivo hacia mi. Sus labios se me antojaron apetecibles como dos jugosas cerezas de intenso color rojo y tan maduro y dulce que me moría por devorarlos…

Llegó a mí y la pasión fulgente bullía en el ambiente como el polen en primavera, inundándonos y envolviéndonos hasta hacernos flotar con un renovado vendaval mas parecido a un tornado sin duda, todo daba vueltas a nuestro alrededor y en el centro del universo nuestras almas se enhebraban con puntadas de deseo y no pensamos en el abismo ni el tórrido momento que nos impedía mantener el control ni un segundo mas…. Quería perderme ahí y ahora y no pensar en el mañana nunca jamás, no importaba que nunca hubiera un mañana, solo importaba aquel punto en mitad del universo…

Su mano se levanto rozando mi mano, para luego agarrarla con fuerza y determinación  y la otra acaricio mi rostro, solo unos milímetros nos separaban y yo temblaba entre sus brazos y deje que sus labios sellaran los míos en un beso sin fin y no tuve que mentir, no tuve que decir nada, solo cerré los ojos y deje que nuestros cuerpos se unieran, deje que nuestras caderas bailaran al unísono, deje que sus manos recorrieran mi cuerpo como suyo y deje que me devorara con un ansia solo imaginable para un pobre diablo perdido en la nada del desierto… pero esta sed no se calmaba y mi ser pedía mas y mas a gritos… Se detuvo un instante y me perdí en su mirada y temí sus preguntas, temí mentirle cerré entonces fuertemente los ojos, no quería perder aquel instante y solo la verdad lo destruiría todo, sus manos aferraron mi rostro, abrí vividamente los ojos y contemple su mirada serena, no le importaba nada, nada que pudiera decir evitaría que me mirara así, sus labios siguieron mi cuello y se acercaron a mi oído, apartó mi melena y simplemente dijo…

- sé como el viento a mi lado… y déjame ser la lluvia que te empape esta noche….

Un susurro rompió mi silencio y solo un si salio de ellos y me deje llevar de su mano al bulevar de los sueños prohibidos, de las fantasías olvidadas, de los deseos rotos… y fui feliz entre sus brazos, arropados por un manto de estrellas y miles de besos sellaron nuestro amor… y viví el amor como nunca lo había vivido

 

Al amanecer todo era quietud y silencio, todo se hallaba teñido por un rojo intenso, sentí el calor del sol en mi…desperté junto a su olor,  me levante lentamente y tras recoger los restos de mi disfraz, con los jirones de mi maltrecha mascara de falsedad no declarada, marche de aquella habitación teñida y encendida por lenguas de fuego… mire atrás un segundo y observe su cuerpo voluptuoso, su piel tersa y su dulzura mientras dormía y encamine mis pasos hacia el nuevo día, sabiendo que no le había mentido, nada estropearía el momento porque ninguna obscenidad había salido de allí, todo había sido puro e intenso, todo había sido real y es que de aquella mentira había salido una verdad, mi verdad y encarando la vida como nunca lo había hecho volví a mi vida, volví en mi, sabiendo que había amado de verdad a aquella mujer, tire por el suelo aquel plan torpemente elaborado, pues no había contemplado mi propia naturaleza y recordé por un segundo el desdibujado cuerpo de Ariella bajo las sabanas y el sabor de su cuerpo aun patente en mi boca y el calor de su inconmensurable ser pegado bajo mi piel impregnándome por completo y entonces supe que entre tanta mentira, había descubierto mi verdadero ser y este seria mi bandera y mi destino, ya no mas mentiras, ya no mas réquiem por un sueño, ahora viviría mi vida como me gritaba el corazón…. junto a ella y descamine mis pasos para volver a su lado…

Una intensa luz lo ilumino todo,  expulso la obscuridad de aquel lugar y luego la nada, puede que antes una punzada de dolor, tan grande como la inmensura de los océanos, pero luego solo estaba yo, algo me arrancó de allí viajando enloquecidamente y luego todo quedo en calma y solo la vi a ella… su rostro sosegado, sus cabellos dorados como el sol y la inmensidad de aquella imagen, la perfección de aquel instante me lleno de paz y de una alegría como nunca había conocido, me acerque a ella y mis labios la besaron con mas amor del que nunca supe que podía contener en mi ser y despertó… sonreí, una sonrisa desde el corazón solo para ella… pero una lagrima cayó por su mejilla y oí como gritaba a alguien en el otro extremo de la habitación…

-Otra vez he tenido ese sueño….

-Vamos…. Solo fue una noche, no la conocías de nada, como puedes seguir soñando con ella… hace años que murió arrollada por aquel coche- se parecian mucho las dos mujeres y en sus gestos supe que eran hermanas.

-Porque aquella no fue una simple noche… sé que fue un todo, es triste pensar que mi destino se interrumpió, pero creo que por eso ella siempre estará ahí y sueño que aquella mañana volvió a mi lado y que me besó, porque aquí es donde quería estar… junto a mi… por toda la eternidad… - dijo perdiendo la mirada en la ventana que daba a la calle donde perdí la vida.

 

.... Supongamos que miento, supongamos por un momento que miento… y  hoy creeré en mi mentira, y creeré que sigo viva y que esta noche es aquella noche y la vuelvo a ver y la vuelvo a amar como nunca amé… .... Supongamos que miento, supongamos por un momento que miento y que esta noche no digo quien soy, que reniego de mi misma, que simplemente salgo a la madrugada con una mascara perfecta, una mascara que me oculte de las miradas y la curiosidad de hombres con planes también perfectos... Si esta noche no revelo mis debilidades, sobreviviré al infortunio, tal vez si no digo mi nombre cambiare mi destino, hoy... yo misma escribiré mi historia...

 

 

Ahora vuelve a leer la historia y dime por qué miento….


Tags: amor, inmortal, pasion, deseo, sueño, relato, muerte

Publicado por IgraineP @ 20:16
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